miércoles, 30 de agosto de 2017

CÓMO MONTAR UN STAND Y NO MORIR EN EL INTENTO

Os preguntareis que por qué pierdo tiempo en escribir una entrada para un tema tan absurdo...

Bien, pues resulta que a día de hoy todavía tenemos problemas para montar determinados stands en nuestras promociones. A menudo me encuentro con compañeras que me preguntan cómo lo hago y si les puedo ayudar. ¿La clave? PACIENCIA.

En la mayoría de los casos el stand que nos envían a casa y que luego debemos instalar es básico, sencillo. Tan solo son un par de cartones que tenemos que encajar. Muchos llevan incluido una hoja de papel con el croquis e instrucciones de montaje. Solo hay que sacar todos los cartones, los desdoblas para que pierdan esa forma adquirida por el empaquetado y los encajas. Pero ¿que pasa con los temidos stands de plástico? Esos son los complicados.



La complicación no radica en el montaje en sí, pues todas acertamos en qué parte es la de arriba, cual es la de abajo y cuales son las baldas. El problema es encajarlos. Suelen venir deformados por el viaje y el calor. No hay manera de ensamblarlos. Cuando tienes un lado encajado, el otro se desencaja, y cuando tienes los dos lados encajados, de repente baila o se cae.

Después de 10 años en este mundo todavía he necesitado ayuda con más de uno. He llegado a desesperarme.

Si tienes la suerte de tener alguna compañera por allí PIDE AYUDA. Que no te de vergüenza pues para eso están las compañeras. Luego os haréis la foto la una a la otra y haréis piña.
Si no es el caso y te ves sola, desesperada, lo has intentado mil veces y se vuelve a caer, estas a punto de rendirte; puedes acudir a remedios improvisados. La última vez que me pasó eso me fui a buscar al de mantenimiento y lo pude "apañar" con cinta de doble cara.

Luego está el roll up, ese maldito póster que una vez desplegado no se mantiene en pie. Apóyalo en el lineal detrás del stand y agárralo con gomas o con lo que tengas a mano.


A ver, en realidad es sencillo, todo consiste en PRÁCTICA, PRÁCTICA Y PRÁCTICA y sobre todo MUUCHA PACIENCIA.

Una vez ya lo tenemos todo montado sólo nos queda dejarlo bonito, colocando el producto de manera atractiva a la vista y tenerlo siempre limpio y ordenado.

Sin mas, me despido atentamente.

Besitos de una promotora en apuros.

PROMOCIONES DE LARGA DURACIÓN ¿POR QUÉ COGERLAS?



A todas, a lo largo de nuestra carrera como promotoras, nos han ofrecido alguna promoción de larga duración, es decir, de mas de 3 semanas.

Muchas estarán de acuerdo conmigo en que es un trabajo tedioso, pero desde estas líneas quiero ofreceros otro punto de vista.

Hacer distintas promociones a lo largo de la semana, cambiar de producto hasta 4 veces al mes, es divertido, lo sé. Te colocas en diferentes lugares, conoces diferentes compañeros, ofreces variedad de productos... pero realmente adquieres los conocimientos necesarios?

Pocos días antes de comenzar la acción nos envían un email con una mini formación, un archivo pdf que debes leerte para conocer el producto pero coincidiréis conmigo en que no es suficiente y que la mayor parte de las veces comenzamos a trabajar sin conocer realmente lo que estamos vendiendo. Los clientes nos hacen preguntas y nos vemos perdidas, por lo que vamos improvisando según hemos leído en la caja del producto en nuestros ratos a solas.

Al realizar una acción de larga duración comenzamos igual, con unos conocimientos mínimos. La primera semana andas perdida, improvisas, pero conforme pasan los días y se van acumulando dudas y ves que tienes toda la semana para investigar, preguntar, leer mil veces el email de tu coordinadora, vas solventando todos los interrogantes de los clientes. Te haces conocedora a la perfección de tu producto.

Conoces cada rincón y cada producto de tu pasillo y a veces el pasillo de al lado. Si promocionas vino, por ejemplo, ya no te asusta lo que te puedan preguntar; la añada, la graduación. CONFÍAS PLENAMENTE EN TUS CONOCIMIENTOS y no te da miedo contestar, por lo que te vuelves mas proactiva, la promoción se hace más llevadera y llegas incólume a su final.

A la par, los empleados y jefes de tu sección se vuelven parte de tu familia (al fin y al cabo pasas mucho tiempo con ellos codo con codo), e incluso son ellos los que acaban preguntándote por determinado producto del lineal.

Con el paso de las semanas le has cogido cariño a tu producto. Ya no te ilusiona volver a la incertidumbre de los productos nuevos, de compañeros nuevos.

En resumen, gracias a esa promoción larga, TE HAS HECHO UNA EXPERTA.

Claro que siempre hay excepciones que dependen de la promotora/or, y de las ganas que le pongan...

Con todo ellos os animo a que las aceptéis, que no os estanquéis en lo de siempre y que ánimo, pues con buena predisposición, éste trabajo se vuelve divertido y ameno.

Un saludo.

Besitos de una promotora en apuros.